RINCÓN DE LA PALABRA DEL VIERNES 27 DE NOVIEMBRE

By 26 noviembre, 2020 Rincón de la Palabra

RINCÓN DE LA PALABRA DEL VIERNES 27 DE NOVIEMBRE: MARCOS 13, 33-37

-Somos pasto del tiempo. Pasan las estaciones, los meses, las semanas y los días. Es muy fácil caer en el desánimo y en creer que la vida no es más que una mera repetición. Sin embargo, el evangelio de hoy nos ALERTA contra esta forma de estar en la vida. Y lo hace con una gran esperanza. ¿Hemos caído en la cuenta de ello?

-Con el evangelio de este domingo se inicia el ADVIENTO que son las cuatro semanas preparatorias que nos llevarán a la Nochebuena y a la Navidad. Este año adquiere más importancia que nunca que reflexionemos y asumamos cada lectura del evangelio que nos acercará hasta el nacimiento de Jesús porque nos va a dar las claves para entender y afrontar nuestra actualidad.

-Hoy se está repitiendo hasta la saciedad que este año por la pandemia nada va a ser como antes, que este año será diferente y que todo nos lleva al desánimo y a la tristeza porque echamos de menos la NORMALIDAD de antes. Ahora bien, ¿qué nos dice Jesús en este primer fin de semana de Adviento? Dos palabras: ATENCIÓN Y ALERTA. Nos recuerda la necesidad de estar despiertos, alerta. ¿Por qué?

-Si este año no podemos hacer lo mismo que hacíamos hasta ahora, lo que Jesús nos dice es que estemos atentos y alerta a aquello que sí podemos. ¿Por qué no preguntarnos cuál es el modo de hacer feliz a los que me rodean? ¿Por qué no motivar a vivir este año el Adviento y la Navidad de forma diferente? ¿Por qué no sumar en lugar de restar? ¿Se merecen las personas que me rodean que no esté al 100% cuando esté a su lado? 

-Dice Francisco: “La persona que está atenta es la que, en el ruido del mundo, no se deja llevar por la distracción o la superficialidad, sino que vive de modo pleno y consciente, con una preocupación dirigida en primer lugar a los demás.  Es la que no se deja abrumar por el sueño del desánimo, la falta de esperanza y la desilusión y no perder el tiempo en cuestiones y realidades que vacían el corazón humano”.

– Estemos alerta en la cualidad de mi vida, en lo que hago y proyecto. Piensa que estas navidades que ya asoman pueden ser las últimas de un familiar tuyo, iaios, alguien enfermo por la pandemia o por cualquier otra enfermedad, celébralo pues, porque no sabemos dónde vamos a estar. Vive con plenitud. 

-Ante toda esta incertidumbre, partimos de una certeza: Jesús nos ama, y lo sabemos porque se ha hecho uno de nosotros, no con grandeza y poder que nos alejaría de Él, sino a partir de la debilidad, para que lo acojamos, para que lo llevemos a nuestro corazón. Esta es nuestra Fe: está con nosotros porque es uno de nosotros. FELIZ ADVIENTO.