Rincón de la palabra – 21 de febrero

By 21 febrero, 2020 febrero 25th, 2020 Rincón de la Palabra

-El Rincón de la Palabra de hoy y la lectura de este DOMINGO nos sitúan ante uno de los fundamentos y pilares de la enseñanza de Jesús, por tanto, del cambio que quiere generar en la humanidad, comenzando, eso sí, desde cada persona. 

-Qué hermoso puede resultar leer lo que Jesús transmite. Sin embargo, qué costoso resulta llevar a cabo lo que se dice ahí. Reparemos atención en cada una de las acciones que nos demandan. Frente al odio, frente a la venganza, el ojo por ojo tan extendido en la historia, en el mundo y en la humanidad, Jesús nos invita a que paremos la cadena del mal y del odio: 

“No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también el manto; a quien te requiere caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pida, dale. Se ha dicho, ‘amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo’. Más yo os digo, ‘amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen’”.

-¿Es posible hacerlo realidad? ¿Es Jesús realista o un soñador sin fundamento? ¿O Él es capaz de hacerlo porque es el hijo de Dios? ¿Está al alcance de las personas, de carne y hueso, como tú y como yo? Ahí está el reto, pero deberíamos pensar dos cosas para acoger y asumir como modo de vida lo que Jesús nos propone.

1.La historia de la humanidad ha avanzado gracias a personas, a hombres y mujeres, que han roto con el estado normal de las cosas. No han seguido la corriente y la espiral de odio que vivieron y sufrieron en sus carnes y dijeron: BASTA, HASTA AQUÍ. 

2.¿Cuántas veces nos han perdonado y nos han vuelto a acoger? ¿Cuántas veces hemos ofendido y alguien no ha respondido ni actuado como lo hemos hecho nosotros?

-Jesús nos dice, en definitiva, que no podemos hacer frente al mal con otro mal, sino con el BIEN. Ojalá seamos portadores del mensaje que Jesús nos ha dado en el día de hoy. De esa forma, cambiaremos el rumbo de nuestra historia y, con ello, pondremos el primer granito de arena para cambiar y mejorar la historia de la humanidad.