Rincón de la palabra 13 de diciembre.

By 9 diciembre, 2019 Rincón de la Palabra

-El evangelio de este domingo es el tercero de ADVIENTO. Si el pasado domingo la lectura se centraba en la aparición de Juan, el primo de Jesús, la lectura de hoy nos conduce a la relación entre ambos.  Juan le pregunta a sus discípulos, desde la cárcel, que se interesen en saber y confirmar que están ante el verdadero Mesías, el Hijo de Dios.

-De alguna forma, si lo pensamos, estamos en una situación similar a la de estos discípulos. Ellos están esperando, tienen una esperanza en que el Hijo de Dios se convierta en un revulsivo en sus vidas. Ellos hablan de futuro, nosotros, en parte, también, pero nosotros ya hemos vivido su presencia. Cada Adviento y Navidad sabemos, porque lo celebramos, que en cada nacimiento, en cada portal y Belén que tenemos en casa o que vemos en cualquier lugar, ése es el hijo de Dios.

-Aunque el Adviento es espera, Jesús está ya en nuestros corazones. Y si lo está, ¿cómo influye en  nuestras vidas? ¿Qué debemos hacer para que podamos acogerlo no sólo en Navidad sino en el resto del año? Hay muchas formas, pero una es clara: la ALEGRÍA.

-Alegría de saber que el camino, la verdad y la vida está en el amor, en el cariño, en la ternura, en la necesidad de ser escuchado y comprendido. Cuando lo hacemos solemos decir que nos sentimos plenos, llenos de vitalidad, con energía, encarando la vida con esperanza y valentía.

-Jesús y la Navidad nos aportan todo esto. ¿Tengo la alegría suficiente para transmitirla a los demás, a mis vecinos, iaios, familia, amistades…? ¿Somos agentes de alegría por vivir lo que estamos a punto de vivir pero que ya vivimos como cristianos? ¿Cómo expreso dicha alegría a los demás? Que estos días de ADVIENTO nos hagan caer en la cuenta que necesitamos convertirnos en modelos de ALEGRÍA, sobre todo con las personas más necesitadas de nuestro alrededor.