Reflexión sobre el Evangelio del Papa 18.11.19

By 18 noviembre, 2019 Evangelio del Papa

Este pasaje del Evangelio comienza con un no ver, un ciego, y termina con un ver: “Todo el pueblo, al ver esto, alabo a Dios”. No era tonto: estaba precisamente en la entrada de la ciudad de Jericó, sabía todo y quería saberlo todo. Cuando percibió que precisamente Jesús se acercaba, grito y cuando querían hacerle callar, gritaban aún más fuerte. Es una gracia cuando Jesús se detuvo y dijo: mirad allí, traerlo a mí. Así hace que los discípulos giren la cabeza hacia las periferias que sufren. “No me miréis solo a mí. Sí, me tenéis que mirar, pero no solo a mí. Miradme también en los demás, en los necesitados”. (17-11-2014).