LUCAS 21, 25-28, 34-36.

-El RINCÓN de la PALABRA de hoy nos sitúa en uno de los momentos más importantes del año. Con él se INICIA el ADVIENTO, las cuatros semanas preparatorias a la Navidad.

– Tenemos por delante cuatro domingos para prepararnos interiormente, para acoger a JESÚS que va a nacer, en BELÉN y en cada uno de nosotros. No podemos recibirlo de cualquier forma, como tampoco podemos vivir cualquier Navidad.

-¿Qué nos dice, pues, el evangelio de este domingo? Es algo paradójico, porque Jesús relata su venida final. ¿Qué significa esto? El tiempo pasa, las generaciones pasan, igual que pasa tu vida, y la tuya, la mía, pero de alguna forma el mensaje de Jesús nunca pasa de moda ni es devorado ni es pasto del tiempo.

-Jesús viene anunciarnos que las personas sólo tenemos un CAMINO y un VÍA para desarrollar a aquello que SOMOS: el AMOR. Las personas nos empeñamos, una y otra vez, en dividir, en clasificar, en separar, en imponer nuestras etiquetas a los demás. Sin embargo, el mensaje de JESÚS es muy claro: “tú quieres DIVIDIR, divide, tú quieres SEPARAR, separa, tu quieres ODIAR, odia, pero a partir de ese TU CAMINO SERÁS INFELIZ”.

– Nos invita a no perder la vida, en desaprovecharla. Hoy es un buen momento para que pensemos a qué le dedico yo tiempo, cómo estoy viviendo, cuáles son mis prioridades y qué es lo que me exijo a mí y a los demás. Todas estas preguntas son importantes para que iniciemos con buen paso nuestro CAMINO del ADVIENTO.

– ASÍ PUES, FELIZ ADVIENTO y aprovechad el tiempo que vivís de forma plena para ser felices y hacer felices a los demás.