MARCOS 10, 46-52

-Hoy es un RINCÓN de la PALABRA tiene un mensaje muy claro: la raíz del evangelio y, por tanto, del CRISTIANISMO es la ayuda al otro. No es algo secundario, sino que es el mensaje central de toda la vida de Cristo, pero también de toda vida digna.

-La lectura se inicia ya con una gran pista: “El ciego Bartimeo estaba sentado al borde del camino”. ¿Cuántas veces obviamos la gente que está tirada en los caminos, en nuestra vida y en el anonimato y olvido de la historia? Jesús REPARA en Bartimeo, para lo que estaba haciendo y fija su MIRADA en una persona necesitada. Era un CIEGO,  y los ciegos en las época de Jesús estaban completamente EXCLUIDOS. Incluso, algunos sectores sociales los consideraban poseídos por el demonio.

-A Jesús no le importan las MODAS, las creencias de su tiempo que excluían a los pobres y a los últimos de la sociedad. Se ACERCA A ELLOS, Y REPARA EN SU SITUACIÓN. ¿REPARAMOS TODOS NOSOTROS EN LOS DEMÁS? ¿TE PARAS A AYUDAR Y PRESTAR ATENCIÓN EN QUIEN LO NECESITA?

-Este es el mensaje que Jesús nos quiere transmitir en la mañana de hoy. La segunda parte del evangelio es una ALABANZA  a que tengamos FE en Jesús y FE en nuestras posibilidades. La vida no está determinada, de nosotros depende SALVARNOS O NO, llevar una vida adecuada y en paz con los demás.

-En Jesús tenemos una GRAN VÍA, es una posibilidad que ha ofrecido a la HUMANIDAD entera. Su mensaje es claro, sólo podemos curarnos del MAL a través del PERDÓN Y DEL AMOR. Tenemos que alejar de nuestra vida aquello que nos daña y atraer hacia sí lo que nos renueva y ofrece esperanza. Buen fin de semana y sed felices.