LUCAS 1-39-45.

-El RINCÓN de la PALABRA de hoy es muy especial por varias razones. Hoy, todos estáis expectantes porque se inician la vacaciones de Navidad. La lectura que acabamos de escuchar es la que antecede este año a la NOCHEBUENA.

– Se resalta por encima de todo, en este 4º domingo de ADVIENTO, la figura de MARÍA. Fijémonos en la decisión que toma. En el mismo momento de saber que será la mamá de Dios, se pone en marcha para anunciarlo a Isabel, un mujer pobre y sencilla. Otra persona esperaría recibir visitas y felicitaciones. María opta por todo lo contrario, parte para ANUNCIAR con alegría la llegada y la venida de la NAVIDAD con ese nacimiento tan especial.

– Y nosotros, ¿cómo vamos de alegría? ¿Sabemos diferenciar los acontecimientos importantes de los ordinarios? ¿Sabemos valorar la importancia de estar con nuestra familia? ¿Salimos al encuentro de nuestros seres queridos? ¿Servimos a nuestra familia y a las personas que queremos o nos servimos de ellas?

– La NAVIDAD es el momento preciso para pensar todas estas cuestiones. La NAVIDAD no son sólo las compras y las grandes comilonas. También lo es, pero es algo más. La NAVIDAD es como, igual que hizo María con Isabel, un CAMINO que iniciamos para llevarlo a cabo a lo largo del año. Es un encuentro interior, con los demás y con nosotros mismos.

– En palabras del Papa: “La NAVIDAD es una invitación a la unidad, a la concordia, a la paz, para dejar hueco en nuestra vida a Dios, a ese niño que está a punto de nacer y que no lo hace con arrogancia, imposición y fuerza, sino que nos ofrece su amor a través de la frágil figura de un NIÑO. El Belén y el árbol llevan, pues, un mensaje de luz, esperanza y amor”. Os deseamos una FELIZ NAVIDAD y no olvidéis que vuestro Dios, ese niño en pañales siempre estará a vuestro lado. QUE DIOS OS BENDIGA.