MARCOS 13, 24-32

-Hoy es un RINCÓN de la PALABRA más importante de lo que podemos llegar a creer:

-Es el penúltimo evángelio dominical del año litñurgico que introducirá el ADVIENTO de cara ya a la proximidad de la NAVIDAD.

-Es el Día de la Iglesia Diocesana, es decir, celebramos el papel importante que tienen las Parroquias en la vida de los barrios, los pueblos y las ciudades.

-Por todo ello, el evangelio de hoy se sitúa en el relato del fin de los tiempos. Si lo leemos con atención, parece que muestre una visión negativa del mundo y de la historia. Sin embargo, tenemos que leer de forma diferente el evangelio.

– Jesús se pregunta, nos pregunta, QUÉ ES LO QUE DURA EN LA VIDA, QUÉ ES LO QUE PERDURA Y LO QUE HACE QUE LA PERSONA SEA FELIZ Y CON ESPERANZA.

– “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”. ¿Qué significa? Jesús tiene muy presente que sus valores no son los del mundo y los de la historia, porque transmite unos valores duraderos, que van más allá de las modas y de las épocas históricas.

-El mundo y la humanidad podrán destruirse, pero JESÚS nos transmite que el AMOR ES LA ÚNICA VÍA y CAMINO para que el ser humano avance hacia un trato DIGNO Y JUSTO DEL PRÓJIMO. Ante la desesperanza, sólo cabe el AMOR y la ESPERANZA.