LUCAS 3, 15-22.

-El RINCÓN de la PALABRA de hoy es el primero de este nuevo año. Y las casualidades de la historia y de Dios hace que la lectura de hoy nos sirva para encarar el 2019 de forma positiva y llenos de esperanza.

– La lectura de hoy nos lleva al bautismo de Jesús. Pero reparemos en un hecho. Quien bautiza es Juan, y Jesús que es el hijo de Dios, quien va a morir por nosotros, se deja bautizar por Juan. Éste inmediatamente se extraña y le dice cómo es posible que acuda a él para ser bautizado.

– ¿Entendemos la decisión de Jesús? Siempre nos descoloca, sus decisiones e intenciones nos descolocan. Esta vez, también. Sin embargo, tiene una relación y un significado muy sencillo.

– Habíamos dicho al principio del comentario que hoy iniciamos un año, la Navidad nos sirve también para proyectar lo que vamos a hacer. Pues para ese CAMINO que hemos iniciado ya, Jesús se pone en la cola de la humanidad, como en su bautismo, como uno más. ¿Sabéis por qué? Para estar con nosotros. Hoy JESÚS se pone a nuestro lado, para pasar lo mismo que nosotros. De esa forma se hace creíble, nos da confianza, porque sabemos que jamás nos abandonará.

– En el evangelio de hoy, se bautiza para emprender su vida pública, su año también comenzaba. Por ello hoy tenemos que estar llenos de esperanza porque nos acompaña. Esperemos que le acompañemos, como también estemos al lado de todas las personas que nos necesitan. ¿Os parece establecer un reto para este nuevo año? ACOMPAÑAR Y ESTAR ATENTOS A LAS NECESIDADES DE LOS DEMÁS. ADELANTE.