Presentamos el lema para el curso 2017-18:Ensancha tu tienda

Gregorio Gea, fundador de nuestro colegio hace ya más de 130 años, nos guía e inspira fuerzas todos los años para zarpar en la apasionante tarea de un nuevo curso. Todo comienzo necesita de un objetivo, de una plataforma que dote de sentido aquello que se hace. En la vida de un centro educativo esta misión le corresponde al lema porque aporta sentido y significado a un grupo de personas que comparten expectativas, ilusiones y proyectos. Por ello este año hemos elegido una frase bíblica del profeta Isaías: “ENSANCHA TU TIENDA”. ¿Por qué?

Estamos en un mundo lleno de muros, de exclusiones, de guerras, de etiquetas que nos separan… Sin embargo, JESÚS no apuesta por este mundo. Su apuesta es que abramos, que ensanchemos las puertas de nuestro corazón, de nuestro, ser, de nuestra alma, en definitiva, de nuestra casa, de nuestra tienda, para acoger y ayudar al otro y luchar por su dignidad.

¿Cómo lo vamos a hacer? Muy sencillo, tenemos el camino: las obras de misericordia. El pasado curso desarrollamos las siete primeras. Ahora tocan las otras siete: “dar de beber al sediento”, “rezar a Dios por los vivos y los muertos”, “corregir al que se equivoca”, “perdonar al que nos ofende”, “consolar al triste”, “sufrir con paciencia los defectos del prójimo” y “dar buen consejo al que lo necesita”. Francisco insiste que este mundo necesita misericordia, es decir, poner en el centro del corazón las miserias y necesidades de los demás.

Las obras de misericordia van a estar muy presentes en las actividades que se van a hacer en torno al lema. Ellas representan el camino y la senda que tenemos que transitar bajo la estela de Jesús. Ellas plasman la necesidad de la misericordia en nuestra vida, en la de nuestro colegio y en la de cada persona que lo conforma y lo hace posible. La misericordia que transmite Dios hacia los hombres es producto de la compasión que nos tiene. Para ello comparte nuestra miseria, comparte nuestra indigencia, nuestros sufrimientos y angustias.

Cada obra de misericordia implica una acción concreta hacia el otro. Nuestra tienda se ensanchará a medida que las hagamos presente en nuestra vida. Nuestra Fe en Jesús tiene que estar anclada y arraigada a la historia de las personas. Este es el camino que nos propone. Imagina por un momento un mundo en el que se diera de beber a toda aquella persona que tiene sed, un mundo que rezara no sólo por los que se han ido, sino por los que están, nos caigan bien o mal, un mundo que corrigiera con cordialidad y paciencia sin tener en cuenta color de piel, raza, sexo, religión, un mundo que perdonara de verdad y consolara a aquellos que están tristes. ¿Te lo imaginas? Pues ENSANCHA TU TIENDA nos invita a este mundo que para JESÚS no es ni ideal ni imposible, sino el único que nos puede hacer y salvar como personas.

¿Estás dispuesto a montar esta TIENDA?

Acabamos con una canción del tiempo de Adviento que se titula “ABRE TU TIENDA AL SEÑOR” que puede acompañarnos durante el curso:

CANCIÓN

ABRE TU TIENDA AL SEÑOR,
RECÍBELE DENTRO, ESCUCHA SU VOZ.
ABRE TU TIENDA AL SEÑOR,
PREPARA TU FUEGO, QUE LLEGA EL AMOR.

El Adviento es esperanza, la esperanza, salvación;
YA SE ACERCA EL SEÑOR
Preparemos los caminos, los caminos del amor,
ESCUCHEMOS SU VOZ.

Que se rompan las cadenas, que se cante libertad,
EL SEÑOR NOS VA A SALVAR.
Sanará nuestras heridas, nuestro miedo y soledad
EL SERÁ NUESTRA PAZ.

Por la ruta de los pobres va María, va José,
VAN CAMINO DE BELÉN.
En sus ojos mil estrellas, en su seno Emmanuel
EL SERÁ NUESTRO REY