Como en tiempo de Jesús, también hay ahora muchos que se proponen como “pastores” de nuestras existencias; pero solo el Resucitado es le verdades Pastor que nos da la vida en abundancia. Invito a todos a tener confianza en el Señor que nos guía. Pero no solo nos guía: nos acompaña, camina con no0sotros. Escuchemos su palabra con mente y corazón abiertos, para alimentar nuestra fe, iluminar nuestra conciencia y seguir las enseñanzas del Evangelio. Recemos por los pastores de la Iglesia, por todos los obispos, incluido el obispo de Roma, pro todos los sacerdotes, por todos. La llamada a seguir, siempre es necesario entablar una profunda amistad con el Señor a fin de poder vivir de Él y para Él.